La FIFA lucra con el amor del deporte en el futbol

Estos días de juegos de fútbol obliga hablar sobre la Copa Mundial. Fue muy gris la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2014 en Brasil, tanto que el país anfitrión olvidó su historia, sus avances tecnológicos, científicos, económicos y culturales; una ventana mundial que no supo aprovechar el gobierno brasileño, pero si aprovecharon las manifestaciones sociales de un pueblo pobre, y la represión existente sistemática que se quiso ocultar.


 

fifa

Por Octavio Aristeo López

La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) lucra con el amor del deporte en el fútbol. Existen muchos ejemplos que demuestran este hecho; el más reciente esta en los partidos de fútbol entre Brasil y Croacia, México y Camerún, España y Holanda, Suiza y Ecuador; Brasil fue beneficiado, México, Holanda y Suiza ganaron por el juego colectivo asociativo que realizaron los jugadores a pesar del cuerpo arbitral, esto demuestra claramente la corrupción arbitral cubiertos por ejecutivos de la FIFA, sin duda seguirá esta exactitud deshonesta, ¿Quién compra, a qué precio.

 El fútbol profesional al estar organizado por la FIFA, organización económica; además, de ser rectora del fútbol mundial. Tiene intereses económicos, por lo mismo, su organización interna está llena de escándalos de corrupción en el que ocultan el arreglo de los partidos de fútbol y los ejecutores son los árbitros; por supuesto que en este mundo de soborno y de corrupción en el fútbol mundial no son ajenos las empresas ni los gobiernos, que aprovechan la ignorancia de un pueblo entusiasta que observa el fútbol como una religión más, a pesar de que el rostro del balón oculta la pobreza del mundo.

Afirma el escritor estadounidense, Alvin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”. La FIFA esta aliada con grupos financieros poderosos, con representantes políticos de los países hundidos en la corrupción en la organización y construcción de la infraestructura para la realización de  cada Copa Mundial en lugar de invertir en servicios sociales de salud, transporte, educación, vivienda, entre otros.

 La FIFA como organización empresarial transnacional tiene sombras en su financiamiento, un ejemplo de lo que sucede es la suspensión de ejecutivos por cargos de corrupción; por ejemplo Jack Werner, vicepresidente de la FIFA hasta 2011, estuvo envuelto en escándalos de corrupción y soborno en el fútbol desde 1980. Solo para tener una idea al respecto de cómo los directivos y los árbitros de FIFA obtienen ganancias financieras por medio del soborno y la corrupción: benefician y protegen a empresas de viajes, empresas dedicadas a la venta y reventa de boletos; a empresas dedicadas a la venta de paquetes para asistir a la Copa Mundial de la FIFA; sobornos para que el Consejo Ejecutivo Mundial de la FIFA vote a favor de los anfitriones de la Copa Mundial de la FIFA; empresas dedicadas a la compra de derechos televisivos de la Copa Mundial de la FIFA, entre otros, como es el arreglo de partidos para beneficiar a un equipo.

“Es un sacrificio que tienes que aguantar”, decía sacerdote a niño al que violaba, lo mismo argumentan los gobernantes con sus políticas económicas hacia el pueblo: “es doloroso pero es necesario”. Ante esta situación ¿Qué reciben a cambio los aficionados al fútbol? ¿Cómo evitar que la FIFA saquee a las poblaciones más pobres? ¿Cómo lograr que paguen impuestos por sus transacciones mercantiles? La FIFA es una empresa transnacional que no paga impuestos, a pesar de que abiertamente patrocina bebidas alcohólicas y viola la normatividad de un país para proteger los intereses de sus empresas comerciales. Los árbitros y los ejecutivos de la FIFA, se sienten como miembros de una empresa transnacional poderosa e imponen sus intereses económicos y de negocios, a pesar de violar las leyes de un país. Por ejemplo, ellos protegen a la empresa cervecera Budweiser, defienden este derecho por encima de las leyes de un país o su seguridad, por lo que los gobiernos tienen que resolver esta problemática; por supuesto, con los impuestos de los ciudadanos. Además, tienen infinidad de medios para presionar a los gobiernos para vender su cerveza en los estadios de fútbol, probablemente también vestimentas, disfraces, etc.

Una de estas presiones, podemos tomar como ejemplo cuando Joseph Blatter, criticó al gobierno brasileño por su conducta represora contra su pueblo. Por si fuera poco, puede crear tribunales para juzgar a los ciudadanos nativos si agreden a los que ellos consideren como delito; violando la soberanía de los países. No les interesa a estos directivos los escándalos de sobornos y corrupción que existe en su organización; actúan como una organización religiosa o como un gobierno global en el que practican la mentira como deporte; gritan a toda garganta que es una organización sin fines de lucro, pero el suizo Joseph Blatter aceptas la existencia de más de mil millones de dólares que tiene de reserva como fondo de emergencia, pero que no tiene por qué manifestar ni comprobar el origen de la existencia de esa riqueza acumulada.

Otro ejemplo para observar los sobornos y la corrupción en los árbitros y ejecutivos de la FIFA son los partidos; de aquí se explica por qué cometen supuestos “errores arbitrales” para beneficiar a un equipo de fútbol o a un gobierno; en estos partidos de fútbol se observa con mayor nitidez la mano invisible de los sobornos y la corrupción; el lucro con el amor del deporte en el fútbol. Porque el fútbol ya no es un deporte, es solo un negocio más en el capitalismo mundial: por lo mismo construye escenarios para engañar a la gente. Si el fútbol es una religión, entonces, la FIFA es un segundo vaticano: son empresas transnacionales que negocian con el amor, el dolor, el sufrimiento de la gente; entonces la FIFA, también como una nueva religión, es la iglesia del fútbol en el cual tiene capillas y santuarios modernos que les construyen los gobiernos con los impuestos de sus gobernados; por lo que esta corrupción no solo es entre árbitros y dirigentes de la FIFA, sino también entre jugadores, en el que intervienen principalmente intereses económicos y políticos; sin olvidar el lucro que se obtiene con la publicidad, otro ejemplo: FIFA gasto más de 27 millones de dólares en promocionales en la Copa Mundial de la FIFA en Brasil. Ante esta situación considero que la FIFA no tiene futuro, por lo que está sucediendo en Brasil y por qué los árbitros benefician a determinados equipos: el soborno, como parte del negocio del fútbol.

Es tan grande el poder de la FIFA que causa dolor en el juego en sus aficionados del mundo; causa dolor y pobreza y es responsable de la muerte de millones de personas, que solo por dar algo de significado a las vidas de los aficionados; juegan con el amor del deporte en el fútbol. Ya no es derrame económico para beneficiar a la población, sino también es una derrama de sangre; con pueblos inconformes por la profunda desigualdad económica y política; algunos sectores de la población mundial saben de fútbol, pero no ignoran que tienen derecho de vivir.

El mundial de fútbol es el reflejo claro de que es un negocio para el sector económico y político; Entonces, las molestia no es con el fútbol como deporte, solo es con la organización de la Copa por sus líderes políticos corruptos. Es el dinero, el que juega y la política a nivel mundial. Es un circo deportivo, que algunos aprovechan en beneficio y crean como cortinas de humo, los empresarios y gobernantes beneficiados. Siguen al pie ésta máxima: “Lo que le pide es que arbitremos un medio para contentar al pueblo. Unámonos, y el pueblo sabrá obedecer.” (J. M. Machado de Assis, El alienista). El mundo es un balón de fútbol. “¡Ay! -dijo el ratón-. El mundo se hace cada día más pequeño. Al principio era tan grande que le tenía miedo. Corría y corría y por cierto que me alegraba ver esos muros, a diestra y siniestra, en la distancia. Pero esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.” (Franz Kafka, una pequeña fábula). Aclaro, no estoy en contra del fútbol como deporte sino con los que organizan de éste deporte, con la FIFA, debido a que lucra con el amor del deporte en el fútbol.

Categorías:Brasil 2014, Opinión

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