Plástica: Pintando el jazz

Con la adaptación del jazz en el tiempo, y a lo largo del S. XX surgen varios artistas que emplean su estilo pictórico para representar la carga social del estilo musical desde un punto visual.  Desde el aspecto visual el jazz se ha presentado con formas libres, que expresan movimiento, de individuos grandes y donde el instrumento musical forma parte importante del cuadro.

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Antonio Flores

“Una pintura debe durar más de 50 años”, esta fue la respuesta de un hombre, aproximadamente 40 años, originario de la ciudad de Toluca, Estado de México, cuando se le preguntó: ¿Cuál es el proceso para que las obras artísticas (en cualquiera de sus formas) sean aceptadas como tal y formen parte de la historia de la humanidad? Por ejemplo en la pintura?

Es posible que en el arte clásico este haya sido un requisito, no para validar a la obra, sino que esta debería ser no perecedera, no obstante, desde que Marcel Duchamp utilizó objetos producidos en masa para crear sus Ready Made el camino de la historia del arte cambió su rumbo de una forma de “presentar al mundo” a una forma de “representación del mundo”. Es así como surgieron algunos “ismos” del arte, con la posibilidad creativa de una renovación sobre la idea puede como personaje protagónico y parte esencial de la pieza artística, en donde la maestría del acto de pintar va mas allá de una representación figurativo-realista de la obra.

Así pasa en la mayoría de las representaciones artísticas, y como lo he mencionado en números anteriores, el proceso creativo muchas veces viene influenciado por algún pensamiento de reacción o innovación, no sólo del mismo proceso, sino que también del contexto en el que se desenvuelve. El jazz no es una excepción.

Dejando de lado las ideologías sociopolíticas del nacimiento de jazz desde de la prohibición en el norte de Estados Unidos y la Guerra de Secesión, el jazz llega a Latinoamérica como un ritmo afrocubano que ya tenía relación con los movimientos musicales de Latinoamérica. El jazz es otro ejemplo de esas manifestaciones que se encuentran influenciadas por le contexto, adaptándose desde un ámbito territorial hasta un sentido temporal.

El jazz latinoamericano llegó en un buen momento, los ismos del arte visual ya habían dejado de lado el realismo para crear una obra mas expresionista, los artistas empleaban el color y el trazo libre como los elementos mas importantes de la obra. Los colores planos y puros se dieron a conocer desde el aspecto formal del arte, empleado por Kandinsky con la abstracción y extendiéndose a todo el mundo, los pintores latinoamericanos encontraron la horma de su zapato, surgiendo un tipo de representación del mundo que por su influencia de tipo materico y de índole cultural aun se emplea para la expresión visual de algunos artistas.

Con la adaptación del jazz en el tiempo, y a lo largo del S. XX surgen varios artistas que emplean su estilo pictórico para representar la carga social del estilo musical desde un punto visual. Cabe destacar que la mayoría de estas representaciones tienen ciertas características que son similares, a pesar de las épocas de realización y de la distancia entre cada uno de los productores, sus obras forman parte de la materialización de lo que conocemos como ese estilo musical que sale del alma, improvisado y transformador de si mismo como del contexto en el que se desenvuelve.

Desde el aspecto visual el jazz se ha presentado con formas libres, que expresan movimiento, de individuos grandes y donde el instrumento musical forma parte importante del cuadro.

En la página: http://www.apoloybaco.com/caratuladisenoartespintura.htm se pueden observar varios artistas que trabajan con el jazz desde una forma meramente visual, además de encontrar a varios intérpretes del mismo que, además de ser unos pioneros en el estilo musical, se dan el lujo de trabajar el arte plástico y relacionarlo con la música. También se encuentran algunos artistas latinoamericanos cuya obra la emplean con un estilo libre y en cierto grado improvisado, dejando de lado el canon.

Desde Alejandro Balbontín Pozo, pintor chileno que emplea formas y color puros, sin detallar la forma, destaca la elegancia de los músicos del jazz, la pasión del ejecutor y del espectador, en su obra podemos observar la búsqueda de la pasión, la relación entre el músico y su instrumento, la composición entre los músicos, y la complementación de la música con el oído que la escucha. Imágenes cargadas de elementos que no buscan la proporción manejada por los cánones, sino una denotación de los mismos por medio del color, la línea trazada sin prejuicio y una figura que se da por si sola.

Hermenegildo Sábat, ilustrador uruguayo que publica libros sin texto dedicados al jazz, el primero titulado Yo Bix, tú Bix, él Bix, dedicado a Bix Beiderbecke., en el que se muestran aparentes ejercicios de dibujo, una bitácora no sólo del estilo musical, también se muestra la ejecución del baile a partir del ritmo y la experiencia de escuchar, de vivir el jazz a un punto de convertirlo en un estilo de vida.

Oscar Gacitúa, pintor chileno, dedica una exposición al jazz, mostrando acuarelas con imágenes fluidas, llevando lo orgánico al punto de la descomposición sugerente de la imagen, empleando un color que se compone por la luz y sombra generados por manchas naturales de la técnica empleada, empleando imágenes de la cultura popular como diciendo que el jazz y el arte son cosas de los humanos para ellos mismos. Deleitando la vista con esos sonidos del color.

Por último de encuentra Claudio Maskauchan, dibujante y monero argentino, que une sus dos pasiones, el dibujo y el jazz para crear una serie de retratos manejando un estilo más libre empleado sólo con línea las características visuales que el estilo musical le permite y logrando con esto las luces y sombras que la imagen requiere, así también empleando técnicas digitales utiliza la mancha y colores planos para componer el dibujo desde un aspecto de diseño, ilustrativo, y artístico, creando líneas y bordes en las líneas para resaltar la imagen, de tal manera que la composición expresionista se emplea a partir de el dibujo digital.
El estilo musical es una fuente de creación visual en estos cuatro artistas, no sólo desde la interpretación del propio estilo, sino que se convierte en una herramienta que, como había mencionado antes, a pesar de la distancia temporal y espacial creativa de cada productor, se refleja en los medios visuales la calidez del ritmo, lo efímero de la expresión, el movimiento de las notas además de la interpretación experimental e improvisada del Jazz.

No es necesario que una pintura dure 50 años para que se pueda considerar una obra de arte. Para considerarla como tal primero necesita contemplar al mundo, hacerlo suyo y ser parte de él, arriesgar la sangre y denotar que es un estilo de vida, de la propia vida del autor, de los acontecimientos, grandes o pequeños, que afectan al individuo. Así como la represión de un pueblo, la prohibición de la expresión o una simple melodía que motiva el alma.

Categorías:Jazz, Plástica

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