Se fue un grande: Simón Díaz

No se puede entender la música latinoamericana sin tener a Simón Díaz en la cabeza.

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Farid Alvarez

Hablar de Simón Díaz es hablar de Venezuela. Aquel hombre multifacético el cual dominó disciplinas como el canto e incluso la caricatura, partió de este mundo material el 19 de febrero del año en curso. Díaz creció dentro de una familia de ocho hermanos, las carencias económicas no fueron ajenas a su vida, sin embargo el gusto y la pasión por la música fueron una constante en toda su existencia.

Hablar de Simón Díaz es hablar de Venezuela, hablar de Venezuela es hablar del joropo aquel ritmo que se acompaña con maracas, arpa y el inigualable cuatro venezolano. Quizá toda la obra de Simón Díaz fue opacada con un solo tema: el caballo viejo. Tema emblemático y que ha servido para identificar aquellos amores a destiempo, es sin duda el 40 y 20 venezolano. Caballo viejo se ha tocado en infinidad de varios ritmos, ¿quién no recuerda el Caballo viejo de los Gypsy Kings? ¿O aquella salsa interpretada por el cubano ex miembro de la Sonora Matancera Roberto Torres?

Sin duda la obra de Díaz fue basta en el terreno del joropo, ritmo con una complejidad armónica, rítmica y melódica, donde los compases ternarios se conjugan en una binaridad que pocos son capaces de comprender desde el punto de vista estructural, pues el joropo juega entre ritmos que requieren de los ejecutantes algo más que conocimiento musical, necesitan tocar con sentimiento. Quizá uno de los trabajos más destacados de este compositor venezolano fue su compromiso con el rescate de la música tradicional de su país. En la primera década del siglo pasado, el “tío Simón”, como le llamaban, se comprometió con el rescate de la tonada, ritmo y canto que acompañan el arduo trabajo de labrar la tierra. Esos ritmos se fueron perdiendo en el tiempo, el “Tío” intentó rescatarlos e incluso los incluyó en sus producciones discográficas para así evitar el fin de estos cantos tan necesarios en la vida cotidiana del campesino venezolano.

El caballo viejo

Cuenta la leyenda que corría el año 1980 cuando Simón Díaz se encontraba junto con un grupo de ganaderos cantando coplas cuando un joven se acercó y lo retó con algunas coplas en torno a una atractiva joven mujer, este hecho llevó al nacimiento de este tema que ha dado la vuelta al mundo. Mirtha Pérez actriz y cantante venezolana fue la primera en grabar este tema. Caballo viejo sea grabado más de 350 veces y junto con bésame mucho es uno de los 20 temas más importantes de la historia de la música en habla española.

Simón Díaz murió el 19 de febrero a la edad de 85 años, el gobierno venezolano decretó tres días de luto nacional, su sepelio fue acompañado de muchísimos artistas, intelectuales y políticos venezolanos. Su partida se dio cuando existen conflictos entre el gobierno y la oposición venezolana, sin embargo su partida logró unir aunque fuera por un momento a los distintos grupos en pugna dentro de este país bolivariano.

Si, hablar de Simón Díaz es hablar de Venezuela, y del joropo, pero también es hablar de Latinoamérica, de su música, de sus tradiciones, de su canto. Si bien existen numerosos cantos alrededor de los países de América Latina, nunca se dejará de escuchar ese verso que dice: “caballo viejo no puede perder la flor que le dan, porque después de esta vida no hay otra oportunidad”.

Categorías:Músicos

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