Familia y paternalismo

Por Alejandro Rodríguez

Para abordar el presente artículo donde se toca el tema de algo tan importante como la familia, se consideró necesario dar un leve esbozo del papel que ésta ha tenido y la manera en que ha ido evolucionando a lo largo de la historia humana y la manera en que se formaron ciertas bases para dar paso al sustento de un modelo patriarcal, visto desde una perspectiva antropológica.

Para las leyes romanas la paternidad biológica era un término inexistente, a tal grado que, sólo se contemplaban dos vías para poder ser reconocido como padre ante el estado. Éstas dos formas eran Pater (Refiere al padre de un hijo por adopción) y Genitor (Padre de un hijo concebido dentro del matrimonio) y sobre estas dos palabras recaía el honor de la línea de sangre familiar.

La universalidad de la familia se supone como una alianza que se da por medio del matrimonio, guardando un orden de horizontalidad que permita romper con factores endogámicos que redunden en actos incestuosos (las familias sólo se pueden aliar con otras familias). La prohibición del incesto, se toma como un paso decisivo para diferenciar la delgada línea entre naturaleza y cultura.

La familia tiene un doble rol de universalidad puesto que, reúne dos factores inherentes al ser humano como son, la cultura y las leyes de la reproducción biológica. Razón que posibilitó la creación de una sociedad como la que tenemos en la actualidad.

Una historiadora francesa de nombre Élisabeth Roudinesco, planteó tres periodos cruciales para la familia. En el primero, se nombra como “familia tradicional” que posibilita el intercambio de bienes entre familias, sustentándose en un modelo patriarcal y totalitario que desconoce por completo la parte afectiva, sexual u opinión de los futuros esposos.

El segundo tipo de familia se menciona como “moderna”. En este modelo de familia, se pondera la parte del amor romántico y la reciprocidad del matrimonio, donde, los dos tienen responsabilidades bien delimitadas hacia los hijos y en la vida conyugal. Esta forma de familia apareció a finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX.

Por último Roudinesco postuló, “la familia contemporánea ó posmoderna” en la cual, dos personas no necesariamente tienen que estar reconocidas por alguna institución gubernamental o religiosa, para poder ser considerados en la categoría de familia. En estos tiempos concebimos a la familia como un modelo simétrico a la sociedad, donde, se crea una retroactividad que nos hace suponer una armonía implícita en el sujeto, hacia su aparato familiar.

Categorías:Opinión, Psicología

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Archivos

A %d blogueros les gusta esto: