Derecho azteca, ¿cómo funcionaba?

Yolanda Mendoza Romero
El Derecho, entendido como el conjunto de normas que pretenden regular la vida en sociedad, ha existido a lo largo del tiempo en todas y cada una de las formas en que las agrupaciones humanas (gens, tribus, clanes, imperios, pueblos o naciones)  se han organizado.
El pasado prehispánico, de nuestro país no es excepción, y en su entramado social logró establecer un Derecho que le permitió el equilibrio al que toda sociedad humana aspira. Normas, generalmente basadas en la costumbre y principios éticos, que tuvieron sentido y coherencia, no solo en una cultura específica, sino en todo una cosmovisión latinoamericana. Si bien para su estudio existen pocas fuentes directas, puesto que después de la conquista muchos códices y documentos fueron eliminados, aun hoy se tiene una gama importante de fuentes reunidas por personajes, como Lorenzo Boturini, que se dieron a la tarea de rescatar, indagar, compilar material y demás fuertes de información, sobre el derecho prehispánico. Por lo que gracias a ellos tenemos hoy en día la posibilidad de conocer cuáles eran  las leyes de esta vasta cultura, así como cuáles eran las penalizaciones por el incumplimiento de las mismas.
Asimismo, es importante destacar que para entender la aplicación de este derecho, primeramente es necesario entender cómo surgió el pueblo de los aztecas, como se encontraba conformada su sociedad, así como su organización política y económica.
La sociedad Azeca
El origen de México-Tenochtitlán, se da a conocer en el códice llamado  Tira de la Peregrinación. Su historia comienza cuando los Chichimecas -tribu de los pueblos  nahuas- salieron de la isla de Aztlán, la que según hipótesis se encontraba situada en Sinaloa, en un recorrido que dura siglos, hasta llegar al Valle de México, en el año de 1325. Ya establecidos, el Imperio Azteca fue una entidad de control territorial, político y económico que existió en la zona central de Mesoamérica, durante el Posclásico Tardío, antes de la llegada de los españoles. Formalmente, estaba integrada por los dominios de la Triple Alianza, conformada por Texcoco (Acolhua), Tlacopan y México-Tenochtitlán. Cabe la mencionar que la mayor parte de los territorios bajo el dominio de los altépetl coaligados, pertenecían a los mexicas. La expansión de la Triple Alianza tuvo lugar después del declive de Azcapotzalco como el centro político dominante en el valle de México. Esta ciudad fue vencida por la alianza de los mexicas y los acolhuas aproximadamente en 1430. A partir de entonces, los territorios del Imperio azteca se fueron ampliando hasta llegar a ocupar estados de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Guerrero, la costa de Chiapas, Estado de Hidalgo, y parte de Guatemala.
La extensión del territorio, no únicamente se dio de manera geográfica sino que también en cuanto a la lengua, la cual fue el náhuatl, convirtiéndose en idioma oficial de gran parte de Mesoamérica, sustituyendo inclusive otras lenguas ancestrales. El tener el mismo lenguaje permitió que estos pueblos compartieran ideología, tradiciones, deidades y ritos.
El gobierno de los aztecas, se consolidó en un principio como teocrático, pasando a ser monárquico posteriormente y finalmente en una figura de imperio. En su etapa teocrática el huey-tlatoani, era autoridad máxima, electa por un consejo integrado por representantes de los grupos de personas emparentadas o clanes en que se dividía la sociedad. Dadas su cosmovisión, el gobernante era considerado de origen divino, sin que existiera una separación entre las acciones de gobierno y las religiosas. Ello debido a que se gobernaba en nombre de  los dioses.  En ese sentido la finalidad de los  guerreros estaba subordinada al fin religioso, en la que el mismo gobernante era un sacerdote.
En la etapa monárquica, los aztecas mantuvieron un gobierno no hereditario, ya que cuando moría un emperador, el Consejo Supremo  o Tlacocan, conformado por miembros de la nobleza, elegían entre estos al nuevo Tlatoani. La elección del  Huey Tlatoanino seguía una línea en la descendencia, podía ser nombrado no necesariamente un hijo, sino a un hermano o un sobrino.
Durante el Imperio, cuando el Tlatoani, debía tomar decisiones fundamentales, deliberaba con algunos asesores. El más importante fue el Cihuacóatl, quien colaboraba con él en el gobierno y lo reemplazaba en caso de ausencias. Igualmente el gobierno lo conformaban funcionarios como lo eran los jueces encargados de vigilar el cumplimiento de las normas y los guardianes de los depósitos de armas.El Estado Azteca, se basaba en lo que hoy podemos concebir como burocracia constituida por sacerdotes, inspectores de comercio y recolectores de impuestos.
De manera general es posible enunciar a los Huey Tlatoani aztecas:
Tenoch (1325-1367);
Acamapixtli (1367-1387);
Huitziluitl (1391-1415),
Chimalpopoca (1415-1426),
Itzcoátl (1415-1440),
Moctezuma I (1440-1468),
Axayacatl (1469-1481),
Tizoc (1481-1486),
Ahuizotl (1486-1502),
Moctezuma II (1502-1520),
Cuitláhuac (1520-1520),
Cuauhtémoc (1520- 1521), cuando cae Tenochtitlán.
El derecho azteca
Texcoco concebido como uno de los integrantes de la Triple Alianza, dio prominentes legisladores y organizadores, cuyas leyes rigieron la sociedad de Mexico-Tecnochtitán entre ellos encontramos a Techotlalazin, que fue el gran legislador que presidió a Nezahualcóyotl. Este,  creó tribunales en la capital y las ciudades subyugadas al imperio de la Triple Alianza. Igualmente encontramos a Nezahualcóyotl, rey de Texcoco considerado el fundador del derecho mexicano, era un gran organizador y legislador de Texcoco. Bajo su mandato, se elaboraron 20 leyes que en su mayoría abordaban temas de carácter penal. Igualmente bajo su mandato se emitió un segundo documento, con aproximadamente 18 leyes referidas a los delitos como la alta traición a la patria, delitos especiales de guerra, delitos de embajadores y jueces y por último delitos privados.
Fue en realidad Nezahualcóyoc, quien desarrollo un eficaz sistema jurídico que además de regir su señoría, ordeno buena parte el territorio controlado por la Triple Alianza. Las aproximadamente 80 leyes que creó, pueden ser agrupadas en los cuatro Consejos Supremos a los que les daban funcionamiento:
Causas civiles y criminales.- Se encargaba de castigar entre otros delitos  la homosexualidad,  la traición al señor o al gobierno, a los adúlteros, a los que robaban, etc.
Música y ciencia.- Se encargaba de aplicar las leyes que regulaban las artes, la música, la danza y la ciencia. Castigaba igualmente la superstición, a las brujas y hechiceros.
Guerra.- Encargada de sancionar los actos contrarios a la disciplina y los asuntos militares.- Castigar entre otros, a los guerreros que no cumplían con sus obligaciones.
Hacienda.- Encargada de aplicar las leyes correspondientes a la cobranza y distribución de los tributos, así como de los padrones reales, aplicaba pena de muerte a quien cobrara a súbditos y vasallos más de lo que debían pagar.
A la par de estas disposiciones y consejos supremos Nezahualpilitzintli, otro rey de Texcoco, proclamó que los hijos de esclavos debieran nacer libres. Ya con Moctezuma, hubo cierta independencia respecto a Texcoco; él se ocupó de decidir en materia de paz y de guerra, primero de hecho y después de derecho.
La propiedad de la tierra constituía una figura entremezclada de propiedad individual y propiedad colectiva. En ese sentido la tierra era del imperio y los beneficios que esta pudiera dar era para nobleza, quien poseía la mayoría de las tierras, no pagaban ningún tipo de tributo. En estas tierras trabajaban los vasallos quienes  por servir a sus amos se encontraban libres de cargas públicas, eran vasallos libres.
Esta fue regulada por la sociedad Azteca, mediante la figura del Pillali. El pillali eran las tierras de la nobleza, de propiedad individual. Estas se constituían como primigenia de derechos, porque el título conferido era inalienable. En ciertos casos, estas tierras podían enajenarse pero sólo en favor de otro noble. Sin embargo a pesar de ser tierras de propiedad individual y que su posesión podía ser asignada por hazañas bélicas por parte del Huey Tlatoani, su posesión no era heredable ya que cuanto fallecía su titular, se perdía y podía volver a otorgarse.
Las personas y su regulación jurídica también estuvieron presentes en la sociedad Azteca. Los niños desde que nacían eran objeto inmediato de la religión, que en todo caso contenía preceptos jurídicos de comportamiento social. Igualmente el Matrimonio se encontraba previsto en las normas de la sociedad prehispánica.La edad ordinaria para contraer matrimonio era en los hombres entre los 20 y los 22 años aproximadamente; y las mujeres entre los 10 y los 18. En la ceremonia matrimonial, los novios se sentaban uno enfrente del otro, donde intercambiaban vestidos y se daban de comer mutuamente, como símbolo de ayuda solidaria para el futuro; en la ceremonia  intervenía el sacerdote en las ataduras de vestidos y la bendición del lecho. Los jóvenes debían casarse en edad apropiada, era un deber social, sino lo hacían se les cortaba el pelo y se expulsaba del grupo juvenil; además  pasada la edad, ya no podía contraer nupcias y se tenía que mantener para siempre soltero y casto.Para llevara a cabo el matrimonio, la esposa aportaba una dote al matrimonio de acuerdo a su fortuna; aunque los bienes de ambos esposos se mantenían separados.
Por otro lado, la legislación matrimonial, establecía que la mujer que se iba a casar, debía estar de acuerdo con la unión y que no podían celebrase matrimonios entre hermanos o parientes cercanos, ya fueran por alianza o por sangre, ni entre nobleza  y el pueblo, aun cuando estaba permitido el matrimonio con la hija del hermano materno (prima). Igualmente se permitía el matrimonio de las viudas y estaba autorizado el derecho de cuñadía. La poligamia entre la nobleza estaba permitida, pero se reconocía a una esposa principal, cuyo hijo gozaba de derechos preferentes frente a los de las demás parejas.
A la par el matrimonio podía ser temporal y  disuelto sólo por un fallo judicial; debiendo otorgarse previamente el consentimiento del padre, para no ser considerado deshonroso. Los bienes aportados a la relación permanecían separados y cada quien en caso de un divorcio se quedaba con lo que había aportado al matrimonio. En cuanto a los hijos varones estos se quedaban con el papá, en tanto que las hijas con la mujer.
En ese sentido, las causas de divorcio podían ser porque la mujer se volviera floja, impaciente, descuidada, pendenciera o fuera estéril. En caso de encontrarse a una de las partes culpable del divorcio ésta perdía la mitad de sus bienes.
A la familia como tal le asistían varios derechos, entre los que destacaban el poder hacer que un hijo desobediente pudiese convirtiese en esclavo; o bien tenía la posibilidad de ejercer este derecho cuando era época de hambre, o cuando el padre tenía deudas. Las obligaciones para los hijos eran estudiar en las escuelas de acuerdo a su clase social.  A la par, el padre de familia podía heredar algunos de sus bienes; salvo cuando hubiesen recibido maltratos por parte de los hijos, o bien que estos hubiesen demostrado cobardía.
Las obligaciones y el comercio
Los contratos eran  a la palabra mediante juramento invocando a algún dios y el encarcelamiento era parte del contrato. Así, generalmente las mercancías objeto de distintas transacciones eran vendidas preferentemente en los mercados. Los mercaderes tenían colocadas sus mercancías en distintos lugares, según el tipo de producto y tenían precios fijos. La transacción era a través de la permuta, truque, o el cambio por cacao como moneda de cambio. Cuando se hacía una transacción de compra venta, si el que compraba se arrepentía al momento de la transacción el acto no se llevaba a cabo y se tenía que devolver el precio.
Si en algún momento quedaban pendientes obligaciones por cubrir estas se transmitían a los sucesores; los compromisos de cumplir con una deuda, era hasta el finiquito de la misma, no importando si el deudor estaba vivo o muerto, porque en este último caso como hemos dicho pasaba a sus sucesores.
El deudor por delito, era esclavizado en el caso de que quedara en devolver los bienes y no lo hiciera.La esclavitud por deudas podría ser de dos tipos, perfecta e imperfecta, la primera consistía en que el esclavo se fuera vivir a la casa del amo y la segunda cuando el esclavo vivía en su casa y sólo atendía a su señor.
El derecho penal
Aspecto distinto mostraba el derecho penal. Los delitos graves entre los mexicas, se castigaban con diferentes tipos de penas: la muerte, la esclavitud, el destierro, la suspensión o destitución del empleo, penas infamantes, pérdida de la nobleza, penas pecuniarias, reclusión en la cárcel y arresto en la propia habitación. Los delitos por lo que se podían imponer estas penas eran aquellos contra la seguridad del imperio, la moral pública, los cometidos  por funcionarios, contra la libertad, seguridad, vida e integridad de las personas. Las penas eran mayores para los nobles, de quienes se esperaba mayor honor, por la sangre que corría por sus venas.
Las penas infamantes, eran aquellas  en la que se menoscababa el honor a la persona condenada; castigos que  causaban vergüenza pública, como contarles el cabello, quemarles las barbas, marcarles la boca, mutilar la punta de la nariz, o las manos, entre otros.
En el derecho azteca con respecto a los esclavos, quedaba claro que:
Nadie nacía esclavo, todos los hombres nacían libres, las causas de esclavitud eran las deudas y las penas.  En cuanto a la primera causa, el padre podía vender al hijo en tiempos de miseria, o bien lo hacía para castigarlo, lo cual era legal. En caso de pena, era común que la esclavitud se debiera a una condena;
El dueño de un esclavo no tenía derecho de muerte, pero podía sacrificarlo en caso de que hubiese caducado el derecho de rescatarse, es decir, el plazo para que éste pagara la deuda que lo había hecho esclavo
El esclavo por pena y por venta de su padre no tenía derecho al rescate;
El esclavo podía tener fortuna y familia, y podía obtener su libertad a cambio de dejar un sustituto;
Cuando un esclavo o esclava se casaba con su amo o ama quedaba libre.
Existía como hemos dicho las penas de muerte, llevadas a cabo mediante procedimientos muy severos: ahorcamiento, ahogamiento, empalamiento, descuartizamiento, entre otras, algunas veces se acompañaban de confiscación de bienes, como en el caso de alta  traición y el peculado.
Al respecto, existían algunos principios que el derecho penal aplicaba en la solución de algunos asuntos: Pena de muerte para la alta traición. Cuando la pena no estaba contemplada en la ley, el juez tenía la libertad de fijarla; no se permitía la venganza privada, cuando se sorprendía la infidelidad de la mujer, el marido no podía dar pena de muerte, solo el Estado. El perdón del ofendido en delitos de adulterio y asesinato disminuía la pena; Los miembros de la familia real, estaban también sujetos a las leyes y los tribunales comunes. Cuando se les acusaba de alta traición, se les descuartizaba. Y si huían igual eran condenados a muerte. Por casarse con la ex esposa, ya que después del divorcio se concebían como hermanos, y si reanudaban su relación era considerada incesto.
Derecho procesal
Respecto al derecho procesal existían dos tipos de tribunales, los reales y provinciales. Los primeros funcionaban en la capital y estaban situados en la casa real, ellos eran tanto de primera instancia como superiores y conocían sobre las controversias del pueblo. Estaban integrados de manera colegiada y resolvían los casos de tres a cuatro jueces, su sentencia la promulgaba el presidente. Tenían dos jueces provinciales.
Por encima de este tribunal, se encontraba el tribunal superior, llamado Tlacxtitlán. Revisaba la sentencia dictada por la primera instancia y sus decisiones eran inapelable. El fallo definitivo era irrevocable. Este tribunal se encargaba de las controversias de la nobleza y funcionaba con 4 jueces;
Bajo la presidencia del canciller de justicia se encontraba el Cihuacoatl. Cada diez días los miembros de los tribunales, venían a exponerle y reportarle  los casos al rey; cuando los casos eran complejos éste los resolvía. Igualmente cada cuatro meses aproximadamente, el rey se reunía con todos los jueces del país, y veían particularmente los casos graves; para los delitos de guerra había un tribunal marcial.
Del mismo modo, existía otro tribunal que era el Tecpical, que se encargaba de asuntos de la nobleza en asuntos de guerrera y adulterio. Finalmente, existían cárceles, indicios, careos, testigos bajo juramento, entre otros instrumentos del derecho penal.
Fuentes para el estudio del derecho prehispánico
Para finalizar seria importante señalar que nuestros antepasados no habían desarrollado una escritura tal y como hoy la conocemos, sin embargo su comunicación se encontraba plasmada en códices, los cuales eran grabados pictográficos que se realizaban en papel amate, algodón o piel de venado. Asimismo, los había en piedra llamados estelas. Estos códices y estelas, como fuentes primarias de estudio, han corroborado la existencia de su derecho y la forma en que lo aplicaban. Con la llegada de los españoles muchos de estos importantes vestigios fueron destruidos.
Sin embargo, Toribio Esquivel en su libro “Derecho Azteca” señala que se tiene el conocimiento de importantes fuentes para su estudio entre las que podemos señalar: Relación de Ixtlixolchitl, en la que se encuentra un documento de las 20 Leyes de Numa Mexicano, bajo el mandato de Nezahuáltcoyoc y un segundo documento, también contenido en una colección se refiere a 18 leyes las cuales tratan asuntos de carácter penal, alta traición a la patria, delitos especiales de guerra, delitos de embajadores y jueces y por último delitos privados.
Otra de las fuentes es el Códice Mendocino, el cual debe su nombre a don Antonio de Mendoza, primer virrey de la Nueva España; el cual contiene informes acerca de la jurisprudencia mexica. De igual manera, existen  fragmentos de un libro de derecho mexicano conocido como Libro de Oro. El cual abarca una compilación privada de leyes, cuyo origen está en la Historia de los Mexicanos y sus Pinturas, y una colección auténtica.
A este respecto, Francisco Javier Clavijero, comenta que tuvo la oportunidad de ver algunas de las pinturas mexicanas en las que se expresan leyes.
Ya como fuentes indirectas para su estudio encontramos las contenidas en  colecciones privadas y en diversos testimonios escritos de quienes llegaron a la Nueva España. Y que en comparación a las fuentes directas, códices y estelas, estas son muchas y variadas. Entre ellas las Cartas y relaciones de Hernán Cortés, la Carta a don Luis de Velasco y carta al emperador Carlos V, de Toribio de Motolínea, la Carta de naturales de la provincia Tlaxcalteza (1562); Carta del Arzobispo Pedro de Moya y Contreras (1575 y 1579), Carta al padre fray Luis de Figueroa (1521) o la Carta al Padre Bustamante, Mendieta. Asimismo existen otras fuentes como: la Historia de los Indios en Izcabeleta de Toribio de Motolínea; Historia de las Indias de la Nueva España (1579-1581); Historia General de las cosas de Nueva España (1569) de Sahagún. La Historia Eclesiástica India de  Mendieta; Historia apologética de Fray Bartolomé de las Casas, basado el informes de los indios y traducidos al español y la Relación de las Ceremonias y ritos, población y gobierno de los indios de la provincia de Michuacán, de don Antonio de Mendoza, basado en informes indígenas.
Conclusiones
La sociedad azteca, se encontraba perfectamente organizada en todos los aspectos; cada individuo de la misma -entendiéndose esta como comunal-  tenía una función en específico. Nadie quedaba fuera del trabajo conjunto, todos tenían que aportar algo. En este sentido, las habilidades de los niños eran analizadas desde pequeños, y dependiendo de estas eran colocados en algunas de las escuelas que existían. Todo basado en un orden jurídico religioso.
Cabe mencionar que el derecho prehispánico es sumamente vasto y abarcaba todos los estratos y todas las áreas de la sociedad. En éste ya se contemplaba la celebración de contratos mercantiles, el derecho procesal, penal y familiar.
En cuantos a la aplicación de las penas, existían tribunales perfectamente organizados, y los castigos eran realmente severos, iban desde los infamantes, hasta los de pena capital. Se dice que era una justicia muy estricta pero eficaz, donde no sólo se juzgaba al pueblo en general, sino que la ley era más estricta para los nobles, puesto que se esperaba de ellos mayor honor y rectitud.
En el derecho prehispánico se regulaba la existencia de la esclavitud. Sin embargo a diferencia de culturas más civilizadas como la romana, esta es más humana ya que los hijos de esclavos nacían libres, y en un principio nadie nacía esclavo. Esta condición de esclavo la determina el individuo para sí mismo, sus hijos o su mujer. Los esclavos no podían ser asesinados, ni ser vendidos indiscriminadamente, el concepto de esclavo es de otra índole y con otros matices.
El derecho prehispánico tiene muchas connotaciones de derechos de otros lugares del mundo, en algunos casos siguen el mismo orden, como la obtención de la libertad por parte de los esclavos de guerra, a través de la lucha con otros guerreros.
Lo que si es cierto, es que era una sociedad sumamente religiosa, todo giraba en torno a la alabanza de sus dioses, teniendo como su principal fuente de devoción el sacrificio humano, la cual era una satisfacción y honor más allá de los comprensible para otras culturas, e incluso para nosotros. Hecho religioso que determinaba ampliamente sus parámetros jurídicos.

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