La música boliviana en México

Reflexiones y perspectivas

Farid Alvarez

Hoy en día, los ojos del mundo han volteado nuevamente a países antes olvidados, Bolivia es uno de ellos. Una de las razones principales de este giro y este interés por el país andino ha sido sin duda la visión alternativa del presidente Evo Morales. Sin embargo la cultura boliviana en México ha tenido presencia constante por lo menos en los últimos treinta años. En la actualidad el auge de las diferentes manifestaciones bolivianas en nuestro país han cobrado suma importancia en la escena de la música latinoamericana que se ejecuta en nuestra nación, es por eso que este pequeño artículo tiene a bien explorar y analizar varios aspectos de la música y cultura en general de este país andino y su presencia en México.
Una de las grandes aportaciones en materia cultural de Bolivia ha sido sin duda su nacionalismo, esto ha crecido principalmente para generar una distinción de otros países latinoamericanos, la razón: los proyectos alternativos de nación. Bolivia en los últimos años ha hecho desde el punto de vista político, acciones que lo han llevado incluso a romper relaciones con países como Estados Unidos. La identidad boliviana en particular la indígena y mestiza ha cobrado una relevancia trascendental como elemento de propaganda del nuevo gobierno de izquierda presidido por Morales. La música y la danza en Bolivia han cobrado una importancia trascendental para generar una identidad indígena y mestiza que provoca la creación de música innovadora y además de fuertes campañas de difusión al exterior de su país para que otros conozcan las manifestaciones artísticas y culturales de Bolivia.
Así, en nuestro país existen numerosos grupos de danza boliviana, algunos dirigidos por bolivianos y otros por mexicanos. Existen también numerosos grupos que interpretan música boliviana y que incluso viven o sobreviven tocando este género musical. ¿Cuál es la objeción? Sin duda la originalidad, la originalidad basándonos en el concepto de bimusicalismo.
Según el etnomusicólogo Bruno Nettl el concepto de bimusicalismo es “la presentación científica de la música de otras culturas, la ejecución activa y aún de composición en el idioma musical de ésta como medio de aprender los elementos esenciales de su estilo y comportamiento musical”, entonces: ¿En México se hace música boliviana? La respuesta a bote pronto sería inevitablemente un no. En un sentido estricto la música es una lengua, así, las lenguas tienen dialectos, es decir variantes, el sentido del bimusicalismo radica en el hecho de poder dominar otro idioma musical que no es el propio, lo cual requiere en el músico un conocimiento profundo del “idioma musical” que pretende interpretar y además necesita por añadidura un contacto directo con la cultura de donde proviene. Desde esta lógica pocos serían los músicos que ejecutan la música boliviana en México. Pero las cosas no son tan simples como parecen. Hay aristas.
México es un país que desde hace muchos años ha sido un lugar donde los músicos han tenido miles de oportunidades de creación. Hemos adoptado géneros musicales, el bolero, el son, incluso el rock, en nuestro país han adquirido otro sentido, otra forma de interpretarse. La música boliviana no ha sido la excepción, recordemos el boom de la autodenominada “cumbia andina” que en la década de los 90 proliferó para bien y para mal. Es triste desde un punto de vista purista que hoy en día temas bolivianos como “Desde lejos” sean reconocidos por el público mexicano como temas de cumbia y no como lo que es: una kullawada, ritmo netamente boliviano. ¿Qué fue primero? Eso el público mexicano no lo sabe.
La popularización de temas andinos con rítmicas colombianas o “tropicales” ha sido una constante en nuestro país, como dije anteriormente, si se hace un análisis purista sin duda eso ha sido nocivo para la difusión de la música boliviana en México,  pero desde otro aspecto quizá la importancia radica en la generación de empleos que de no haber pasado las cosas como pasaron, mantendría aun a muchos músicos ejecutantes de instrumentos andinos en el anonimato o como muchos sobrevivieron antes del boom de la “cumbia andina”, tocando en la calle, en las plazas y en el transporte público. Si, la “cumbia andina” ha generado empleos pero ¿a qué costo?

Hubo un tiempo en nuestro país en el que conseguir un disco de alguna agrupación latinoamericana era toda una hazaña, hoy, gracias a las nuevas tecnologías de la información, se ha podido tener acceso incluso a lo que en tiempo real se produce en Bolivia. La importancia de hacer música boliviana no radica solo en el hecho que plasmamos anteriormente con respecto al bimusicalismo, no se necesita viajar a Bolivia para comprender su cultura, la importancia radica en recrear la música boliviana en México, darle otro sentido, un sentido que gire en dos vertientes: en la creación y experimentación de nuevos sonidos y melodías y en la apropiación de “lo boliviano” para adaptarlo a nuestras necesidades sociales, políticas y económicas. No basta con subirse a los escenarios y hacer una copia exacta de lo que se hace en Bolivia, debemos por respeto a nosotros como mexicanos y como músicos, generar  con el conocimiento adquirido nuevas alternativas musicales basándonos en la raíz latinoamericana, pues como dice el grupo Cultura Profética: “hacen falta ideas nuevas, las razones sobran…”

Categorías:Músicos

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